Endodoncia

La endodoncia es un tratamiento dental, conocido también como “tratamiento de conducto”, que nos permite salvar dientes que, de otra manera, tendrían que ser extraídos. En Obregón y Arias lo consideramos un tratamiento conservador ya que su objetivo no es otro que alargar al máximo la vida útil de las piezas dentales.

La endodoncia se realiza cuando la pulpa dental (nervio) se encuentra inflamada o infectada. El procedimiento consiste en la eliminación del tejido dañado del interior del diente y su posterior sellado para evitar la entrada de bacterias.

De esta forma, se evita la pérdida del diente y se alivia el dolor y la inflamación que puede causar la infección. La endodoncia permite mantener la estructura del diente natural y recuperar su funcionalidad.

Razones para una endodoncia

Dolor de dientes o mandíbula persistente y agudo.
Sensibilidad dental al morder o masticar alimentos.
Hinchazón en la cara o la boca.
Dientes que se han vuelto oscuros o decolorados.
Lesiones en las encías.
Fiebre y malestar general.
Preserva los dientes: la endodoncia permite preservar los dientes afectados por lesiones o infecciones que, de otra manera, podrían ser irreparables y requerir extracción.
Alivia el dolor: la endodoncia es un procedimiento eficaz para eliminar el dolor dental, ya que se elimina el tejido dañado que causa inflamación y molestias.
Previene la propagación de infecciones: la endodoncia ayuda a prevenir la propagación de infecciones en los dientes y otras áreas de la boca, lo que podría ocasionar complicaciones graves y afectar la salud general del cuerpo.
Restaura la funcionalidad: tras la endodoncia, el diente tratado recupera su funcionalidad normal, lo que permite comer y hablar con normalidad.
Proporciona resultados duraderos: con el cuidado y mantenimiento adecuados, los dientes tratados con endodoncia pueden durar toda la vida, representando una inversión a largo plazo en la salud dental.

Preguntas Frecuentes