Controla tu oclusión y ATM para conseguir una salud bucal adecuada.
Un seguimiento de tu oclusión y ATM es fundamental para evitar desgastes inadecuados de tus dientes así como problemas en la articulación.
¿Que implica la Oclusión y ATM?
La oclusión dental es la forma en que los dientes superiores e inferiores se encajan y muerden juntos. Una buena oclusión se logra cuando los dientes se tocan en la posición correcta, permitiendo una distribución equilibrada de la fuerza de la mordida.
Sin embargo, cuando la oclusión está desequilibrada, por ejemplo, con la falta de una sola pieza, ya puede haber problemas de salud dental, como desgaste excesivo de los dientes, dolor de mandíbula, dolor de cabeza y problemas de la articulación temporomandibular (ATM).
El tratamiento de la oclusión dental se basa en el diagnóstico y la corrección de cualquier problema que se identifique para restaurar la armonía de la mordida

¿Qué causa una mala oclusión dental?
Una mala oclusión dental puede ser afectada por varias causas, incluyendo la genética, malos hábitos dentales, desgaste dental, trauma facial, bruxismo, enfermedades periodontales, caries dentales, pérdida de dientes y restauraciones dentales defectuosas. La mala oclusión también puede ser causada por problemas ortodónticos no tratados adecuadamente.
Es importante visitar tu clínica dental y que un experto te valore, para identificar la causa subyacente de la mala oclusión y determinar el mejor plan de tratamiento, evitando problemas a largo plazo.»
¿Por qué es importante una buena oclusión dental?
En primer lugar, una buena oclusión permite una masticación adecuada, lo que es esencial para una buena digestión y una nutrición adecuada.
Además, una correcta oclusión ayuda a prevenir la sobrecarga y desgaste excesivo de los dientes y la articulación temporomandibular (ATM), lo que puede causar dolor y problemas de salud a largo plazo.
Una correcta oclusión también puede mejorar la apariencia estética y la autoestima del paciente al lograr una sonrisa armónica y bien alineada. En resumen, una buena oclusión dental es esencial para la salud oral y general del paciente.
Patología de ATM (Articulación Temporomandibular)
La articulación temporomandibular (ATM) es una articulación compleja que conecta la mandíbula con el cráneo. La patología de la ATM se refiere a los trastornos o problemas que pueden ocurrir en esta articulación, lo que puede causar dolor y disfunción en la mandíbula y los músculos que la rodean. Es importante buscar tratamiento para la patología de la ATM, ya que puede empeorar con el tiempo si no se trata adecuadamente.
• Molestias en la mandíbula, oídos, cuello o cabeza.
• Malestar al masticar, hablar o abrir la boca.
• Sonidos o ruidos al mover la mandíbula.
• Restricción de movimiento o bloqueo de la mandíbula.
• Sensación de cansancio en la mandíbula.
• Dolor facial, particularmente en la región de las mejillas.
• Cefalea y migrañas.
• Zumbidos o pitidos en los oídos (acúfenos).
• Sensibilidad dental.
• Malestar en el cuello y los hombros.
• Lesiones en la mandíbula o la articulación temporomandibular.
• Desgaste o deterioro de los discos articulares.
• Bruxismo (rechinar o apretar los dientes).
• Tensión emocional o psicológica.
• Artritis en la articulación temporomandibular.
• Maloclusión dental (alineación deficiente de los dientes).
• Enfermedades autoinmunitarias.
• Hábitos de masticación inapropiados (masticar chicle con frecuencia, morderse las uñas, etc.).
• Trauma en la cabeza o en el cuello.
• Problemas de postura o desequilibrios musculares en el cuello o la espalda.
¿Qué es el bruxismo?
El bruxismo es una condición en la que una persona rechina, aprieta o cruje sus dientes; puede suceder tanto estando despierta como dormida. El bruxismo diurno es más común, aunque se ha investigado más el bruxismo nocturno. Los tratamientos para el bruxismo se centran en mejorar la oclusión dental, reducir la tensión en los músculos de la mandíbula y prevenir el desgaste de los dientes.
Uno de los tratamientos más comunes es el uso de una férula dental o protector bucal, que se coloca durante la noche para proteger los dientes y reducir la tensión muscular. Además, se considera el ajuste oclusal para evitar que el encaje de los dientes perpetúe el problema. También pueden ser recomendables técnicas de relajación, ejercicios de estiramiento, fisioterapia, medicamentos para reducir la inflamación y el dolor, y en casos más graves, cirugía.
Es aconsejable que consultes con nuestros especialistas en trastornos temporomandibulares para determinar el mejor plan de tratamiento para tu caso particular.
• Molestias o sensibilidad en los dientes.
• Dolor de cabeza o de oídos.
• Mandíbula rígida o dolorosa al despertar.
• Dificultad para abrir y cerrar la boca.
• Dientes desgastados, fracturados o flojos.
• Problemas para conciliar el sueño o despertar frecuentemente durante la noche.
• Ansiedad, estrés o tensión emocional.
Estrés y nerviosismo: el bruxismo puede ser una respuesta al estrés.
Desalineación dental: una mala colocación de los dientes puede provocar el bruxismo, ya que los dientes no encajan correctamente.
Hábitos bucales: morderse las uñas, masticar chicle o lápices, chuparse el dedo, etc. pueden aumentar la probabilidad de padecer bruxismo.
Apnea del sueño: las personas pueden experimentarlo como consecuencia de las interrupciones en la respiración mientras duermen.
Uso de ciertos medicamentos: algunos fármacos, como los antidepresivos, pueden incrementar el riesgo.»
Las estrategias para abordar el bruxismo se centran en mejorar la oclusión dental, reducir la tensión en los músculos de la mandíbula y prevenir el desgaste de los dientes.
Una de las opciones más frecuentes consiste en el uso de una férula dental o protector bucal, colocada durante la noche para resguardar los dientes y disminuir la tensión muscular. Además, se considera el ajuste oclusal para evitar que el encaje de los dientes contribuya al problema. También pueden recomendarse técnicas de relajación, ejercicios de estiramiento, fisioterapia, medicamentos para reducir la inflamación y el dolor, y en casos más severos, cirugía.
Te sugerimos consultar con nuestros especialistas en trastornos temporomandibulares para determinar el plan de tratamiento más adecuado para tu situación particular.

1. Tallado selectivo
El tallado selectivo es una técnica empleada en odontología para mejorar la oclusión dental. Consiste en la mínima eliminación selectiva de la superficie de los dientes con el objetivo de cambiar su forma y tamaño, contribuyendo así a mejorar la mordida y la oclusión.
Esta técnica se utiliza para corregir problemas como la maloclusión leve o moderada, y puede representar una alternativa a opciones de tratamiento más invasivas, como los brackets o la ortodoncia. El tallado selectivo es un procedimiento relativamente rápido y sencillo que no requiere anestesia local, ofreciendo resultados estéticos y funcionales satisfactorios.
2. Férula de descarga
Este tratamiento implica el uso de una férula dental personalizada diseñada para el paciente, que se coloca en la boca durante la noche.
La férula tiene la función de aliviar la presión y la tensión en los dientes y la mandíbula, lo cual puede disminuir los síntomas asociados al bruxismo y la disfunción de la articulación temporomandibular. Además, contribuye a proteger los dientes de la erosión y el desgaste excesivo causados por el rechinamiento dental.
3. Rehabilitación oral
La rehabilitación oral constituye un conjunto de procedimientos odontológicos diseñados para restablecer tanto la funcionalidad como la estética de la dentadura. Se trata de un tratamiento personalizado destinado a abordar dientes muy desgastados, mediante la combinación de diversas técnicas, tales como implantes, prótesis fijas o removibles, entre otras.
El objetivo de la rehabilitación oral es mejorar la calidad de vida del paciente, restaurando su capacidad para masticar, hablar y sonreír con confianza. Este tratamiento puede requerir varias etapas, adaptándose a las necesidades específicas de cada paciente.
4. Ortodoncia
La ortodoncia es un tratamiento odontológico que se centra en corregir la posición de los dientes y la mandíbula para lograr una correcta oclusión dental y mejorar la apariencia estética.
Este tratamiento es eficaz para abordar problemas como la maloclusión, apiñamiento, diastemas, entre otros. La ortodoncia puede ser realizada tanto en niños como en adultos, y existen diversos tipos de brackets y aparatos que pueden ser utilizados según el caso particular de cada paciente.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo se diagnostica un problema de oclusión dental?
Un dentista o un especialista en oclusión dental puede diagnosticar un problema de oclusión dental mediante una evaluación clínica, radiografías y modelos de estudio dental.
¿Cuáles son los tratamientos para un problema de oclusión dental?
Los tratamientos para un problema de oclusión dental varían según la causa subyacente. Algunas opciones pueden incluir ortodoncia, colocación de prótesis dentales, tallado dental y terapia de ajuste oclusal.
¿Qué es la mordida abierta y cómo se trata?
La mordida abierta es un problema de oclusión en el que los dientes no se encuentran en contacto adecuado al cerrar la boca. El tratamiento puede incluir ortodoncia, cirugía ortognática y otros tratamientos personalizados según las necesidades de cada caso.